La Morisma, Ainsa

Vivo en el presente. No hay mejor día que el día de hoy para vivir, para disfrutar y, por supuesto, para hacer fotos. No obstante, hace poco, viví un fin de semana extraordinario y de sueño. Me desperté en Aínsa en el año 724, entre mercados medievales, campamentos de damas y caballeros, torneos a caballo y música y baile medieval. Y luego, por la noche, la plaza de Aínsa se convirtió en un campo de batalla, una batalla legendaria entre moros y cristianos. No ví al Felipe pero sí al Rey Garcia Ximenez enfrentándose a un poderoso ejercito sarraceno. No se dónde me hubiera despertado sin la intercesión divina que se desarrolló delante de mis ojos....

No me lo invento, os dejo unas fotos para que podáis comprobar lo ocurrido...